Rochu softgripper
20 Jul
20Jul

¿Cómo lograr una transferencia suave de la vaporera a la bandeja de fermentación?

En la automatización del procesamiento de alimentos, el manejo de productos recién cocidos al vapor siempre ha sido un desafío. A diferencia de los componentes industriales rígidos, los bollos al vapor son blandos, se deforman fácilmente y son sensibles a la fuerza de agarre. Después de salir de la vaporera, la superficie permanece caliente y húmeda, lo que hace que las pinzas mecánicas tradicionales sean difíciles de aplicar sin afectar la calidad del producto. En esta aplicación, se utilizó una pinza robótica blanda para automatizar la transferencia de bollos recién cocidos al vapor desde el proceso de vaporización a la bandeja de fermentación. El sistema está diseñado para recoger 8 bollos en un ciclo , dispuestos en un diseño de 4×2 con un espacio de 20 mm , y colocarlos suavemente en la bandeja mientras se mantiene la apariencia original de cada producto. La solución adopta una pinza blanda resistente a altas temperaturas , capaz de operar en un rango de temperatura de -40 °C a 80 °C . En comparación con las pinzas rígidas tradicionales, la estructura flexible puede adaptarse a la forma de los bollos y distribuir la fuerza de agarre de manera más uniforme, evitando una presión excesiva que podría causar deformación o daño a la superficie. Uno de los desafíos clave en el manejo de bollos es proteger el área superior doblada. Las arrugas en la superficie son delicadas y se ven afectadas fácilmente por el contacto directo. Para solucionar este problema, la pinza blanda utiliza un método de agarre de dos puntos , evitando la zona frágil doblada y sujetando las posiciones laterales más estables del bollo. Esto permite que el robot logre una manipulación segura al tiempo que preserva la apariencia y la estructura del producto. Otra característica de diseño importante es la estructura de orificios de ventilación en la superficie de la pinza . Los bollos recién cocidos al vapor liberan humedad después de salir de la vaporera. Las superficies de contacto cerradas tradicionales pueden atrapar el vapor entre la pinza y el producto, lo que lleva a una acumulación excesiva de humedad y afecta el procesamiento posterior. El diseño de ventilación mejora el flujo de aire, reduce la retención de humedad y ayuda a mantener mejores condiciones de la superficie durante la manipulación. Mediante la combinación de material flexible, agarre adaptativo y diseño de contacto optimizado, la pinza robótica blanda proporciona una solución de automatización fiable para productos alimenticios delicados. Permite una manipulación estable de múltiples productos al tiempo que reduce el riesgo de deformación, daño e inconsistencia en la producción. Esta aplicación demuestra las ventajas de la tecnología robótica blanda en la industria alimentaria, especialmente para productos que requieren una manipulación delicada, un posicionamiento preciso y una automatización higiénica.


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