La carne seca es uno de los productos alimenticios más difíciles de manipular con robots. Aunque parezca sencillo, cada pieza difiere en tamaño, grosor, curvatura y textura superficial. Algunas tiras son largas y planas, mientras que otras se curvan o presentan irregularidades tras el secado. Las ventosas tradicionales suelen tener dificultades porque:
Las pinzas mecánicas presentan otro problema. Sus dedos rígidos aplican una fuerza concentrada que puede deformar la carne seca, dañar el producto o reducir su calidad visual antes del envasado. Para los fabricantes de alimentos que buscan una mayor eficiencia de producción y menores costos laborales, se necesita una solución de agarre más adaptable.
Las pinzas robóticas blandas están diseñadas para adaptarse de forma natural a productos alimenticios irregulares. En lugar de apretar con dedos rígidos, los dedos flexibles de silicona envuelven suavemente la carne seca, distribuyendo la fuerza de agarre sobre una mayor superficie de contacto. Este método de agarre adaptativo ofrece varias ventajas:
Para los fabricantes que producen múltiples referencias de cecina de res, una sola pinza suele ser suficiente para manejar una amplia gama de tamaños, lo que reduce significativamente el tiempo de cambio.

Los equipos de procesamiento de alimentos deben cumplir con estrictas normas de higiene. Las pinzas robóticas blandas diseñadas para aplicaciones alimentarias suelen presentar las siguientes características:
Su suave mecanismo de sujeción también ayuda a mantener el aspecto de los productos de cecina de primera calidad, reduciendo el desperdicio causado por los envases dañados.